Microcuentos

Estas pequeñas historias están escritas por mí. Si alguien estuviera interesado en ellas, contacte en privado conmigo. Espero que os gusten…

 

La Luna siempre llega para recordarnos que nunca se fue.
No habrá amanecer que gane en silencios al Ocaso.

Ayer era el mañana que tanto me preocupaba hoy.
No.
Hoy es ayer que tanto espero mañana.
Tampoco.
Mañana será el hoy del ayer por la mañana.

Feliz porque acabara el eclipse.
Me alegra volver a verte:
Así de centrada…
Así de oscura.

Cuando nada ocurrió, empecé a buscarlo.
De regreso a donde nunca fui.
A la vuelta de siempre jamás.
A veces se columpiaba para ver las cosas de forma distinta.
La otra cara. El doble fondo. Lo que no quería reconocer y siempre estuvo presente.

Te perdíamos tanto,
fuimos tan descuidados contigo,
que nos dejaste por otros menos codiciosos.
Réquiem por el Tiempo.
Pasaba de las burlas.
Mejor estar colgada que caminar por el alambre.
Descorchaba una botella de aire,
cuando me llegó la denuncia:
«Si no paga las facturas atrasadas,
le cortaremos el sol».

Demasiado pronto aun cuando ya era tarde para todo

La última tele en blanco y negro
era su único tesoro.
Nunca apagaba la luz.
El Hombre de las Mil Caras vivía dentro.

El Ángel Caído olvidó apagar la luzFue sencillo olvidarla.
Pero hoy le mandó un WhatsApp:
«He dado con la tecla…
Ya puedo vengarme».Quise devolver un sueño defectuoso.
Pero la fila era tan larga y decadente,
que hasta mis pesadillas me parecen ahora fascinantes.

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