Las pequeñas cosas

La sencillez de las pequeñas cosas hacen especiales los buenos momentos. Compartidas. Casi anónimas. Sin necesidad de boato ni de fechas marcadas. Hijas de lo inesperado, que se conservan como pequeños tesoros del tiempo. Exigen su «derecho de admisión» frente a los vestidos de una noche o los trajes de disfraces. Son miradas, besos y anocheceres. Son indispensables. ¿Os sentáis conmigo?.

 

Las pequeñas cosas

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