¿Dónde quedaron las buenas noticias?

Un hombre se suicida arrojándose por una ventana del Hospital «La Paz» con su bebé en brazos. Yihadistas asesinan a mujeres embarazadas acusándolas de adulterio. La corrupción generalizada. Donald Trump y el muro. Peleas de poder en partidos políticos cada vez más alejados de sus votantes. Cuando nos asomamos a los telediarios y vemos estas cosas, nos preguntamos: ¿Dónde están las buenas noticias? ¿Acaso no hay?

periódicoSin duda llevamos algo de razón. En un bosque de sucesos terribles, desagradables o desesperanzadores, las noticias positivas se desplazan como nubes pasajeras, espejismos de oasis. Dicen que nos estamos acostumbrando a la violencia más extrema pero, también a veces, no le damos el valor que merecen a logros que pasan cada día delante nuestro.

gente anónima

Deportistas minoritarios que nos hacen campeones y apenas cuentan para los grandes medios. Gente que dedica su tiempo a los demás con espíritu desinteresado. Grupos animalistas que cuidan y cobijan a seres indefensos. Anónimos de todas las artes que ofrecen su talento por internet, en el Metro o en un pub.

Tal vez con las buenas noticias ocurra como con la suerte. No hay que quedarse sentados sino salir a buscarlas. Hay que insistir en la necesidad de abandonar nuestra zona de confort y que la inspiración nos encuentre andando. Sí, por ese pequeño mundo que abarcan nuestros brazos. Empecemos por ahí. ¿Tú qué sabes hacer? ¿Qué aportamos cada cual para que esas buenas noticias surjan?

ideas

Nos fijamos demasiado en la televisión. Sin duda nos aporta cosas en las que meditar. Pero la Vida pasa cada mañana por nuestra puerta. No conocemos mejor universo que el que tocamos con las manos. En ese microclima es donde tenemos que empezar a actuar. Quizás nunca seamos trending topic de Twitter. ¿Pero qué importa? Las buenas noticias también salen de gente como tú y como yo que un día se coordinan con otro pequeño hábitat que, a su vez, forma parte de un lugar remoto en el planeta. Nos sorprendería saber cómo nacen las grandes ideas que algún día cambiaron el mundo. O aquel instante que, en una esquina, iluminó a alguien para siempre.

meta alcanzada

 

 

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