La evolución del miedo

Recuerdo antes de la adolescencia haber pasado bastantes noches sin dormir por culpa de una película de terror: «Kung-Fú contra los 7 Vampiros de Oro». Mi padre me llevó a verla al cine del barrio creyendo que sería otra de Bruce Lee. Y para nada. Era una joyita con mordiscos a tutiplén, sadismo, sangre burbujeante y decapitaciones.

Uno de los 7 vampiros de oro. Hammer Films

Luego cuando empecé a hacer radio, con 17 primaveras en la mochila, me impresionaban otras cosas: historias de casas encantadas, psicofonías o subir en el coche a una chica que hacía autostop y que desapareciese del asiento unas curvas después. Aprendí también sobre la sugestión, de cómo los sonidos y las voces nos podían llevar a estados de ánimo de alta tensión. Y participé activamente desde el micrófono. Fue mi particular venganza.

Foto: Javier Rodríguez

Sin embargo, ¡qué inocencia! De intuir lo que llegaría después, hubiese hecho un curso acelerado de terror social. Hoy, por ejemplo, me dan más miedo otras cosas que seguro comparto contigo:
– Me aterra conducir y ver al volante psicópatas que no respetan las normas más básicas.
– Me da pavor abrir Twitter y descubrir que es tendencia «Gran Hermano VIP» con docenas de miles de mensajes.
– Me horrorizan bastantes políticos y sus devotos seguidores cuando carecen de autocrítica y empatía social. Verlos hablar con la boca llena del progreso, la libertad o los valores sin respeto ni tolerancia hacia quienes no piensan como ellos.
– Me paraliza la idea de sufrir dolor o de verlo en la gente que más quiero. El maltrato a cualquier ser vivo.

Foto: Adina Voicu

Inquieta esa evolución de los miedos. Verla interiorizarse en nuestro yo, echar raíces profundas sepultadas por la experiencia. Tal vez siga siendo el mismo ingenuo, o sigamos, a la vista de quienes persiguen objetivos siniestros y para los que somos marionetas necesarias. Que hoy continuemos evocando la cultura como vía de solución y escape a estos miedos es una inquietud en sí misma. ¿Cuántas generaciones, cuántas vidas necesitaremos para ser de verdad cultos y tolerantes?

El actor Peter Cushing en «Kung Fú y los 7 Vampiros de Oro».

2 comentarios en «La evolución del miedo»

  1. Me he visto súper reflejada, solo que a mí el mio trajo del videoclub el muñeco diabólico y para más inri me regaló un muñeco por Navidad,estuvo encerrado en mi armario hasta que se lo di a la primera amiga que le gustó,el muñeco no tenía nada que ver pero a mí me aterraba.

    • La relación muñeco y armario es, a menudo, inquietante. No sabes cuánto te agradezco tu comentario, María, en el que también me he visto reflejado. ¡Ah! y no olvides guardar algunas de esas galletitas para cuando tomemos un café juntos hablando de estas cosas. ¡Gracias!

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