Apnea y el mensaje en una botella. El escritor náufrago y el lector al rescate.

No lo negaré. Estoy muy contento de publicar mi primer libro. Pero lo que más agradezco es la reacción tan cariñosa de quienes, desde el primer momento, se han interesado por APNEA. Gente que tengo la suerte de conservar cerca. También personas con las que hacía bastante que no hablaba pero que la sombra alargada de la tecnología nos permite seguir en una vinculación latente. Y nuevos contactos a los que acabo de conocer gracias a su amabilidad hacia este libro.

Escribir tiene mucho de lanzar ese mensaje en la botella del que nos habló Edgar A. Poe. Hay una parte de necesidad y de soledad difícil de explicar, pero que sin duda está ahí. Es muy excitante y frustrante el papel en blanco ( o la pantalla en blanco, en los tiempos modernos). Esa sensación de que empiezas algo sin saber por dónde va a terminar, como si soltaras algo muy querido en mitad de la selva y, tras muchas aventuras, te lo volvieras a encontrar en una playa frente al mar.

Has visto a las ideas revolotear como albatros, como pelícanos alrededor. Y tú eres una especie de náufrago que, lejos de escribir en un lugar apartado e idílico, batallas contra la marea de todos los días, incapaz de aislarte de esa tempestad que es lo cotidiano y que, casi siempre, se desata por sorpresa. Tal vez por eso cuando llegas al final, a la última hoja en blanco, te crees superviviente de algún modo. Aunque tan ingenuo que, ni te imaginas, la pelea administrativa que empieza, pero eso ya es otra historia.

Volviendo al comienzo, al escritor lo salva el lector. Ha encontrado ese mensaje en la botella, por seguimiento o por casualidad, y aparece a lo lejos, al final de la playa o en un buque al rescate, viento en popa a toda vela. El viejo oficio de comunicar no tiene sentido sin la recepción del mensaje. Tan sencillo pero tan difícil de entender a veces. Y lo más curioso: que después de tantas «penalidades» estás loco por echarte al mar otra vez. ¡Muchas gracias de corazón!

¿Cómo vencer el bloqueo del escritor?

Ocurre con frecuencia. Necesitas escribir un texto, bien por aspiraciones literarias, bien por trabajo, y estás en blanco. Sin ideas. No sabes por dónde empezar. Me gustaría compartir contigo una serie de pautas que a mí me funcionan muy bien a la hora de escribir:

Escucha música. Lo hago sobre todo cuando escribo relatos para la radio. Me pongo de fondo música de películas o ambiental, que me aproxime al tema. La música esconde un poder cercano a la sugestión. Nos incita a entrar en un estado pre-creativo. Una vez allí, nos llevará en volandas. Recomiendo escuchar música bien seleccionada antes y durante la escritura. Lo ideal es llegar al punto en que interaccionemos mentalmente con la música, fantaseando situaciones y personajes. Déjate seducir por su magia.
música e inspiraciónNo tengas miedo a romper papeleshay que acumular horas de vuelo. Es muy normal (y sano) equivocarse, llegar a puntos de no retorno donde nos desagrada lo escrito. Hemos aterrizado en ninguna parte. Pero seguro que podemos sacar algún detalle de tamaña aventura. La característica de un personaje. Un rasgo físico. La escena que hoy nos parece equivocada podría ser, al mes que viene, el comienzo de un relato apasionante.

Ten a mano una libreta de vías muertas para anotar con cariño todos esos «errores». Puedes archivarlos por personajes, lugares, sucesos. Poco a poco, casi sin darte cuenta, almacenarás un montón de ideas para utilizarlas cuando lo necesites. Repásalas, vuelve sobre ellas. Guarda esa libreta siempre cerca. Una buena idea puede surgir en cualquier sitio. Debes anotarla antes que la musa de otro colega te la robe.bloqueo creativo

Permiso para imitar: Todos tenemos escritores favoritos. Las referencias, en cualquier campo creativo, son indispensables. Empezamos a escribir bajo el influjo de las lecturas que más nos impresionaron. Si eres aprendiz, es una manera natural de romper el hielo con la hoja en blanco: escribir al estilo de tu escritor de cabecera. El tiempo te concederá un estilo propio, pero cuida que no te encorsete. Cuando llegues a paraísos donde nadie ha pisado antes, será el momento para descorchar una botella.

Lee y navega en busca de noticias: Muchas de las mejores historias ya han ocurrido. Con suerte pueden llegar a nosotros en vivo. Otras quizá las oigamos tomando un café o en la mesa camilla del abuelo. Pero hay un lecho ingente de sucesos que se concentra en los periódicos. Internet ofrece la posibilidad de bucear en una hemeroteca virtual donde, sabiendo buscar, encontrarás a un click noticias alucinantes. Están a la espera de que tu sexto sentido de investigador las localice y des con ellas el primer golpe de pedal. Son como el desatascador del lavabo para tu bloqueo creativo.
buscador de historiasPasea en busca de ambientes interesantes: A solas o en buena compañía, pero con el deseo de «enfocar». No te  presiones pero sal con la lupa preparada. Si quieres escribir debes observar mucho. A la vuelta de cualquier esquina puedes toparte con el personaje de tus sueños, con la mansión que nunca hubieses imaginado. Sin olvidar otras sensaciones, como los olores, que también nos transportan al principio de una historia.

Por último, ponte un horario: Diario, semanal, según tus posibilidades. Si quieres vencer ese bloqueo, la inspiración (como muchas veces se ha dicho) te debe encontrar escribiendo. ¿Las musas existen? Tal vez, aunque siempre aparecen frente al teclado. Hay escritores que recomiendan encerrarse en una habitación a solas. Otros prefieren el aire libre. Incluso los que escriben con la radio a todo volumen. Ignoro tu caso, pero el esfuerzo da resultado. Observa en qué momento sientes mejor disposición para escribir y ponlo en rojo en tu agenda. Cuanto más lo respetes, más cerca tendrás el final del dichoso bloqueo.
escritor

Julio Cortázar dijo: «Lo que me gusta es escribir y cuando termino es como cuando uno se va dejando resbalar de lado después del goce, viene el sueño y al otro día ya hay otras cosas que te golpean en la ventana, escribir es eso, abrirles los postigos y que entren«.

Espero que estas recomendaciones te sirvan para abrir de par en par las ventanas de tu inspiración. ¿Me contarás luego tu experiencia?