Tutoriales


VII: CÓMO GRABAR UN PODCAST DESDE CERO

Escuchas la radio con avidez, sigues podcasts con entusiasmo y ya son unas cuantas las veces que te has planteado: ¿Y por qué no podría hacer yo algo así? Por supuesto que puedes, es más, debes. Si llevas algo dentro con ganas de salir, lo mejor es no darle cancha a la duda. ¡Ánimo! Me gustaría sugerirte algunos pasos e ideas para hacer más efectivo el primer envite.

1) Preocúpate por la originalidad y creatividad. Ya habrá tiempo para pulir cuestiones técnicas y de aparataje. Lo más importante es que tu podcast sorprenda y enganche desde el primer programa. Eso lo conseguirás con audacia creativa y una información que genere interés. Tienes unos referentes pero no los imites. Piensa en lo nuevo que tú puedas ofrecer.

2) No subas a la red un trabajo plagado de fallos de sonido. Nadie lo escuchará y una primera mala impresión puede ser lapidaria. Cuida que no haya ruido de fondo ni de estática. Que tu voz no suene demasiado alta ni la música sature. Más vale ir pausado que muy rápido al hablar. Estás de estreno, ya habrá tiempo para encontrar el ritmo que mejor convenga a tu podcast.

3) Trastea con un programa de edición de sonido hasta sentirte al mando. Una manera sencilla de empezar es con el editor Audacity. ¿Qué necesitas? Tan solo auriculares, un micro y música en formato digital. El editor sustituye en pantalla a la mesa de sonido para cualquier operación: subir o bajar micro y música, hacer mezclas, efectos, etc. Un tutorial muy bueno en YouTube donde lo explican rápido y sencillo: https://www.youtube.com/watch?v=qToqbeZ4xqk.  

4) Ten siempre un guion. A no ser que manejes un don natural, improvisa lo justo. Al principio el guion es imprescindible. Hay muchas maneras de hacerlo. Para ti, lo importante es tener claro y ordenado dónde entra la voz, dónde sube y baja la música. Un ejemplo de guion:

Fuente: Radio Universidad de Chile.

5) Enemigo número uno: la monotonía. Marca en el guion con diferentes colores las frases donde debes dar matices y ritmo en la locución. Servirá para poner puntos y comas invisibles con tu voz y que el oyente te siga. Por ejemplo: «No olvidemos, como tantas veces insistía el autor, en comprender el contexto«. También puedes subrayar, acotar, etc. Hazlo a tu manera para lograr que tu voz no suene monótona.

6) Toma el podcast como un reto personal pero también como un compromiso hacia tu audiencia. De nada servirá lo bueno que seas si no ofreces información de calidad. Lo importante es comunicar, no el ego. ¡Mucha suerte!

VI: ¿QUÉ HACER PARA NO NOS ENCASILLEN?

Desde el primer momento estamos dando pistas sobre nosotros mismos. Nuestro aspecto, la ropa que llevamos, la forma de hablar, si damos la mano o un beso a alguien que nos acaban de presentar. La primera impresión que se hagan de nosotros será ajustada o no. Podemos parecer naturales o evidenciar una coraza extraña.
Hay gente que necesita encasillar a las personas con quienes se relaciona. Etiquetar a alguien por su aspecto es un error ya endémico en la sociedad. Hay quien vaticina cómo somos, qué votamos, por dónde frecuentamos, sólo con un fugaz escaneo. Existe una nube de clichés sobrevolando a la espera de alguien que precise estamparlos en la frente de sus clientes, conocidos, adversarios o simples compañeros de asiento en el tren. Pero atención, también nosotros podemos frecuentar un espacio de seguridad donde temas, opiniones y gustos siempre den vueltas a la misma órbita.
Esa obsesión por etiquetar acompañada del miedo a abandonar nuestro espacio de seguridad provoca el encasillamiento. Una palabra temida por artistas, actores, músicos pero que puede afectar a cualquiera en nuestra ajetreada vida social. Se encasilla a alguien cuando se le clasifica de manera rígida o incluso frívola. Pero del mismo modo cuando nos limitamos con actitudes u opiniones lineales y repetitivas. Nos hacemos predecibles o, peor aún, aburridos.
¿Cómo evitar ser etiquetados? ¿Cómo buscar la originalidad?

Saliendo de esa zona de confort donde nos sentimos cómodos o nos creemos interesantes. Demos una vuelta a nuestras ideas, lecturas, fuentes y puntos de vista.
Estando al tanto de los temas de actualidad para ampliar nuestro espectro de opinión. No necesitamos ser especialistas pero sí unos conversadores a la altura.
Fomentando en dosis el factor sorpresa. Todos poseemos habilidades y experiencias que no siempre compartimos. Ahora es el momento de sacar ese as bajo la manga.
Actuando con naturalidad comunicativa en cada situación. Saber escuchar y debatir sin imposiciones. Fomentar el interés con variedad de argumentos.
Generando expectativas con nuestra presencia y no cansancio. Como consecuencia del punto anterior, que nuestros interlocutores vean en nosotros una fuente de información fresca y renovada.
Reinventarnos conlleva un reto: huir del conformismo. Es una actitud enriquecedora en nuestra comunicación con el mundo. Y si a pesar de todo, no podemos evitar a quien se estanque etiquetándonos a su conveniencia, quizás sea el momento de seguir el consejo del Dr. Freud.

V: PAUTAS PARA VENCER EL BLOQUEO DEL ESCRITOR

Ocurre con frecuencia. Necesitas escribir un texto, bien por aspiraciones literarias, bien por trabajo, y estás en blanco. Sin ideas. No sabes por dónde empezar. Me gustaría compartir contigo una serie de pautas que a mí me funcionan muy bien a la hora de escribir:

Escuchar música. Lo hago sobre todo cuando escribo relatos para la radio. Me pongo de fondo música de películas o ambiental, que me aproxime al tema. La música esconde un poder cercano a la sugestión. Nos incita a entrar en un estado pre-creativo. Una vez allí, nos llevará en volandas. Recomiendo escuchar música bien seleccionada antes y durante la escritura. Lo ideal es llegar al punto en que interaccionemos mentalmente con la música, fantaseando situaciones y personajes. Déjate seducir por su magia.
música e inspiraciónNo tengas miedo a romper papeleshay que acumular horas de vuelo. Es muy normal (y sano) equivocarse, llegar a puntos de no retorno donde nos desagrada lo escrito. Hemos aterrizado en ninguna parte. Pero seguro que podemos sacar algún detalle de tamaña aventura. La característica de un personaje. Un rasgo físico. La escena que hoy nos parece equivocada podría ser, al mes que viene, el comienzo de un relato apasionante.

Ten a mano una libreta de vías muertas para anotar con cariño todos esos «errores». Puedes archivarlos por personajes, lugares, sucesos. Poco a poco, casi sin darte cuenta, almacenarás un montón de ideas para utilizarlas cuando lo necesites. Repásalas, vuelve sobre ellas. Guarda esa libreta siempre cerca. Una buena idea puede surgir en cualquier sitio. Debes anotarla antes que la musa de otro colega te la robe.bloqueo creativo

Permiso para imitar: Todos tenemos escritores favoritos. Las referencias, en cualquier campo creativo, son indispensables. Empezamos a escribir bajo el influjo de las lecturas que más nos impresionaron. Si eres aprendiz, es una manera natural de romper el hielo con la hoja en blanco: escribir al estilo de tu escritor de cabecera. El tiempo te concederá un estilo propio, pero cuida que no te encorsete. Cuando llegues a paraísos donde nadie ha pisado antes, será el momento para descorchar una botella.

Lee y navega en busca de noticias: Muchas de las mejores historias ya han ocurrido. Con suerte pueden llegar a nosotros en vivo. Otras quizá las oigamos tomando un café o en la mesa camilla del abuelo. Pero hay un lecho ingente de sucesos que se concentra en los periódicos. Internet ofrece la posibilidad de bucear en una hemeroteca virtual donde, sabiendo buscar, encontrarás a un click noticias alucinantes. Están a la espera de que tu sexto sentido de investigador las localice y des con ellas el primer golpe de pedal. Son como el desatascador del lavabo para tu bloqueo creativo.
buscador de historiasPasea en busca de ambientes interesantes: A solas o en buena compañía, pero con el deseo de «enfocar». No te  presiones pero sal con la lupa preparada. Si quieres escribir debes observar mucho. A la vuelta de cualquier esquina puedes toparte con el personaje de tus sueños, con la mansión que nunca hubieses imaginado. Sin olvidar otras sensaciones, como los olores, que también nos transportan al principio de una historia.

Por último, ponte un horario: Diario, semanal, según tus posibilidades. Si quieres vencer ese bloqueo, la inspiración (como muchas veces se ha dicho) te debe encontrar escribiendo. ¿Las musas existen? Tal vez, aunque siempre aparecen frente al teclado. Hay escritores que recomiendan encerrarse en una habitación a solas. Otros prefieren el aire libre. Incluso los que escriben con la radio a todo volumen. Ignoro tu caso, pero el esfuerzo da resultado. Observa en qué momento sientes mejor disposición para escribir y ponlo en rojo en tu agenda. Cuanto más lo respetes, más cerca tendrás el final del dichoso bloqueo.
escritor

Julio Cortázar dijo: «Lo que me gusta es escribir y cuando termino es como cuando uno se va dejando resbalar de lado después del goce, viene el sueño y al otro día ya hay otras cosas que te golpean en la ventana, escribir es eso, abrirles los postigos y que entren«.

Espero que estas recomendaciones te sirvan para abrir de par en par las ventanas de tu inspiración. ¿Me contarás luego tu experiencia?


IV: CÓMO PREPARARNOS SI VAMOS A HABLAR EN PÚBLICO

¿A quién no le causa cierto temor hablar en público? Sentir lo que llamamos «bloqueo» y que no podamos desarrollar nuestras cualidades. Decía Mark Twain: «El cerebro humano es un invento magnífico. Funciona desde el nacimiento hasta el instante en que te levantas a pronunciar un discurso«. Se denomina «glosofobia» al miedo a hablar en público. Lo han sufrido escritores como Borges o Juan Ramón Jiménez. Incluso famosos como Woody Allen, Madonna o Kate Perry han tenido que superarlo.

miedo escénicoSi debemos dar una conferencia, presentar un proyecto o exponer un tema en clase, no podemos dejarnos llevar por el pánico y perder el control. Hay que aprender a canalizar ese miedo con unas directrices básicas:

1- La mejor improvisación es la que se elaboró con cuidado. Aprende de memoria el principio y el final de la intervención. Empezar impone mucho. Pero si lo llevamos preparado y arrancamos bien, aumentará nuestra seguridad. Ensayaremos la exposición en casa, ante algún familiar o con amistades.

2- Invertir el tiempo que haga falta en documentarnos sobre el tema. Nos tranquilizará. Además con esta práctica, junto a la anterior del ensayo, personalizaremos el discurso. Así fluirá ante el público de un modo natural.

documentarse3- Comunicar con el público significa que se sientan identificados con nuestro mensaje. También conseguir empatizar, captar su interés desde nuestra propia experiencia. Transmitir seguridad y dominio del tema con naturalidad y sencillez. Podemos usar el sentido del humor pero sin caer en la gracia fácil. Vale más pecar de prudentes que de pretenciosos. Nos tomaremos unos segundos antes de empezar. Dejemos que los asistentes nos observen y empecemos a hablar de manera pausada, tras un saludo de agradecimiento.

hablar en público4- Exposición. ¿Con qué tiempo contamos? Es fundamental adaptar nuestro discurso al tiempo que dispongamos. Desde el inicio, hay que dejar clara nuestra tesis o idea principal. Y después ir presentando las ideas secundarias. Nos será muy útil diseñar un esquema o mapa mental con estas ideas. Las nuevas tecnologías son nuestro mayor apoyo para sintetizar nuestros argumentos con imágenes ilustrativas.

exposición en público

5- Esquema básico de la exposición:
A) Presentación y adelanto de las ideas principales.
B) Encuadre temporal o histórico.
C) Cuerpo de la exposición: se desgranarán ideas secundarias y argumentos con el apoyo de esquemas. Siempre incluiremos las respuestas a las seis preguntas fundamentales: Qué, Quién, Cómo, Cuándo, Dónde y Por qué.

6- Contacto visual con el público y el lenguaje no verbal. Hay que mirar a los ojos al auditorio porque demuestra seguridad y empatía. El orador no debe fijarse sólo en un sector. Debemos distribuir la mirada entre todos los asistentes, pero se aconseja que las ideas principales se dirijan con la mirada al sector central del público.

nuevas tecnologías en las conferenciasEn cuanto al lenguaje no verbal dependerá de si estamos sentados o de pie. Pero es norma general ser moderados en cuanto a gestos. Si somos propensos a mover mucho las manos es aconsejable utilizar un bolígrafo para apoyar ambas manos. O cualquier otro objeto, un apuntador, por ejemplo.

7- Recapitulación final. Acabar siempre con una recapitulación que esté destinada a retomar, de nuevo, la idea principal antes de la despedida. Siempre es interesante aceptar preguntas del auditorio si el tiempo lo permite y se acordara antes del comienzo.


III: CÓMO CUIDAR LA VOZ DESDE SU ORIGEN

Todas las personas tenemos incorporado un instrumento de viento. Somos los músicos de nuestra voz. Tal vez no nos demos cuenta pero, cuando hablamos, nuestro cuerpo está a su vez dirigiendo su pequeña orquesta. Hay un maestro invisible que con su batuta marca ciertas pautas:

maestro de la voz

1- Cuando respiramos, mandamos aire a los pulmones en la fase de inspiración. Y en la otra fase, la espiración, el aire sale de los pulmones.
2- Este aire pasa a través de las cuerdas vocales.
3- Al pasar el aire por las cuerdas vocales ejerce cierta presión que las obliga a abrirse y cerrarse.
4- Durante esa apertura y cierre se produce una vibración que es el sonido natural de la voz.
5- La caja torácica, la faringe, la boca, la nariz y los senos paranasales son los altavoces naturales de resonancia y amplificación de nuestra voz.
6- La canalización del aire desde los pulmones hasta las cuerdas vocales genera el volumen y la intensidad de nuestra voz.
7- La falta de aire en circulación producirá que nos quedemos sin voz. Se puede respirar sin hablar pero es imposible hablar sin respirar.

hablarHay un efecto en el que nos podemos fijar: si a nuestro interlocutor se le empieza a poner colorada la garganta. Esto también ocurre en algunos profesionales de la televisión, cuando presentan programas. ¿Por qué sucede? Es simple, están forzando la voz al no respirar adecuadamente. No mandan suficiente flujo de aire durante la espiración hacia las cuerdas vocales. Consecuencia: lo que hacen es subir el volumen de la voz forzando la garganta.

Normalmente las personas al respirar, durante la fase de inspiración, llevamos al aire a la zona superior de los pulmones, elevamos los hombros y escondemos el abdomen. Sin embargo, la mayoría de los locutores de radio y televisión o los profesionales de la comunicación en publico realizan la denominada respiración diafragmática. Este tipo de respiración nos permite algo muy importante: controlar después la salida del aire hacia el exterior, y con ello tener el control de nuestra voz y su intensidad.

mundoconsciente.es
mundoconsciente.es

¿Y cómo se realiza la respiración diafragmática? Durante la inspiración, intentaremos no subir los hombros. Al mismo tiempo vamos a sentir cómo se nos empieza a llenar de aire la zona inferior de los pulmones. ¿Tenemos la impresión de estar «sacando tripa» hacia afuera? Es correcto. El diafragma se aplana desplazando hacia fuera la cavidad abdominal, como vemos en la ilustración superior en la zona de color rojo. Los músculos abdominales son los que retienen el aire (y no la garganta). Podemos hacer que, poco a poco, vaya saliendo al aire de manera uniforme, controlando la espiración y con ello, insistimos, la duración e intensidad de nuestra voz.

Los expertos en foniatría indican que se realicen ejercicios para reconocer y concentrarnos en el mecanismo de la respiración diafragmática con espiraciones largas y profundas. Es aconsejable realizar estos ejercicios tendidos de espaldas, tumbados cómodos en la cama o con una manta en el suelo. No solo nos ayudarán a controlar la salida del aire y modular nuestra voz, también nos pueden ayudar a relajar la cavidad abdominal  si acompañamos la salida del aire con sonidos o fonemas que la hagan vibrar.

voz y salud

Lo importante es concienciarnos de mantener nuestra voz, nuestro instrumento natural en buena forma. Por salud y por la presencia comunicativa que nos ofrece en nuestra relación con los demás. Cuidando la física y la química de nuestra voz empezaremos a notar sus efectos en nuestras dotes de comunicación.


II:
¿CÓMO EDUCAR NUESTRA VOZ?

La voz es nuestra compañera inseparable durante toda la vida. Forma parte de nuestra personalidad, de nuestro carácter aunque no necesariamente los complementa. Hay personas muy dulces con una voz cavernosa, y auténticos psicópatas disfrazados tras una voz radiofónica. Es importante conocer nuestra voz y las posibilidades que nos ofrece.

¿Pero cómo conocerla? Muy sencillo: escuchándonos. O mejor aún, grabándonos. Recuerdo cuando hace muchos años, con el magnetofón de casa, nos gustaba grabar a la familia en los cumpleaños y celebraciones. Lo primero que pensé cuando escuché mi voz en la grabadora fue… «¿esa es mi voz?» No me reconocía. Me oía en aquella cinta de casete más agudo, con un timbre extraño. Seguro que os ha ocurrido igual alguna vez. Y si no, ya es hora de que lo hagáis, por favor. Nuestro Smartphone, un mp3 con el micro del portátil u otro dispositivo nos serán de gran ayuda.

prueba de voz

Cuando hablamos, nuestra voz la escuchamos por dentro. Es decir, nuestras cuerdas vocales vibran y el sonido llega directamente a nuestros oídos en esa caja de resonancia que forman la garganta y la cabeza, con sus huesos y músculos. «Desde dentro» nos escuchamos con un tono algo más grave, nos llega un sonido más familiar, más íntimo si me permitís la expresión. Pero la voz que escucha el receptor es, como hemos visto, diferente en matices. Y nuestra grabación será la evidencia.

¿Podemos educar la voz? ¡Claro que sí! Muchas veces hemos oído aquello de «tengo una voz fea». Es posible que nos refiramos a que no disponemos de esa voz radiofónica o de doblador de cine. Pero quizá estemos buscando una excusa. Es como la capacidad de vestir elegante, nada tiene que ver con ser más o menos atractivos físicamente.

¿En qué consiste la educación de nuestra voz? Podemos indagar en los aspectos más esenciales:
1- Vamos a grabar nuestra voz leyendo, por ejemplo, una noticia del periódico. Cuando nos escuchamos, ¿nos oímos rápidos o lentos? ¿Nos comemos letras o palabras? ¿Hemos respetado las pausas de las comas y del resto de la puntuación? Todos estos detalles, y algunos más, son importantes. Acabamos de plantear ya algunas cuestiones básicas para que nuestra voz gane en personalidad y presencia: tono, ritmo y pausa.

2- Tono. Nuestra voz puede ser tal vez aguda en exceso o demasiado grave. O quizá de tono medio. En cualquier caso, deberemos encontrar el tono que se adapte a cada circunstancia. Una reunión de negocios, una entrevista de trabajo no nos exigen lo mismo que tomar café con una íntima amiga o una comida familiar. Es fundamental para ganar en presencia que encontremos en el tono la manera de que nos entiendan bien. Si observamos en nuestro interlocutor una expresión rara, tal vez estemos hablando alto o muy bajo y no nos entiende nada.

hablando altoNo es cuestión de voces atractivas, debemos hacernos entender de un modo adecuado. Y escucharnos en esas grabaciones de prueba nos hará descubrir matices interesantes que quizá desconocíamos. Probemos a hablar un poco más lento de como solemos hacerlo. Luego leamos algo con un poco de velocidad. ¿En cuál de las pruebas nos sentimos mejor? También podemos enseñárselas  a un familiar o un amigo para que nos dé su opinión.

2- Ritmo. No me refiero a esa celeridad tan habitual de los locutores y locutoras en los 5 minutos de noticias de cada hora en punto. O a la de los artistas de los monólogos. Pero si encontramos el ritmo adecuado a nuestra voz habremos conseguido un paso importante. Por supuesto sin comernos letras y evitando determinadas expresiones coloquiales que, según en qué circunstancias, pueden dar de nosotros mismos una imagen poco seria o relajada en exceso. Un ritmo de voz pausado siempre es elegante. Damos imagen de personas reflexivas, que pensamos lo que decimos. Y esto nada tiene que ver con voces bonitas. ¿verdad?. Aunque  hablar pausado no es hablar lento. Podemos desesperar a nuestro interlocutor si hablamos como si caminásemos sobre cristales.

3- Pausa. Para revestir con detalles y matices al ritmo de nuestra voz, hemos de respetar las pausas. Al grabarnos leyendo esa noticia o un párrafo de una novela nos encontraremos los signos de puntuación y es fundamental respetarlos. Al hablar permanecen invisibles, es cierto. Pero estarán presentes en forma de pausas. Podemos observar cómo las matizan en la radio, en las noticias. Pareciera que en cada frase «entre comas» hubiera un pequeño cambio de tono en la locución. Imitémoslo. No es recomendable perderse en un bosque de pausas. Terminaremos agotados y nuestro receptor se cansará. Frases cortas, sin complicarnos pero elegantes. Con las pausas adecuadas. Y no está de más preguntar de vez en cuando si nos estamos explicando bien. Damos a la otra persona una sensación de interés muy positiva. Insisto: no nos cansemos de practicar y de ensayar, a solas o con amistades.

ensayo de vozSi esta sección de Tutoriales empezaba poniendo el acento en que «Somos lo que Comunicamos», con este artículo he pretendido enfocar sobre la física y la química de nuestra voz. Espero que os resulte interesante y me tenéis a vuestra disposición.


I:
SOMOS LO QUE COMUNICAMOS

Muchas veces hemos leído la frase «somos lo que comemos». También habría que añadir, «somos lo que vivimos». E incluso, «somos lo que soñamos», dormidos y despiertos. Pero pocas afirmaciones serían tan correctas como la de «Somos lo que comunicamos«.

somos lo que comunicamosEl nuestro es un mundo cicatrizado en exceso por los cánones y los estereotipos, sobre todo de imagen. Algunas y algunos todavía se creen que corbatas, rastas, cuerpos danone, trajes, ropa vaquera, tatuajes o gomina nos dan «pistas» sobre cómo es una persona y de qué pie cojea. ¿Pero cuándo empezamos a conocer de verdad a una persona? Ya puede ser muy ingenioso y seductor el candidato en una entrevista de trabajo que hasta no empezar a trabajar y comunicarse no le empezaremos a conocer en serio.

Nuestra verdadera caraNo me refiero a que rellenemos con honestidad nuestro currículo,  voy más allá. Ahora nos enfrentamos a diario a una actualizada versión de «Jekyll y Hyde», los personajes de Stevenson. Las personas tenemos un «yo» digamos íntimo y, en muchas ocasiones, hemos creado otro «yo» tecnológico. Con internet hemos democratizado la información, hemos levantado las barreras de la comunicación que antes solo podíamos vencer con largos viajes y pasaportes. Podemos mantener conversaciones a tiempo real con la otra parte del mundo, como no imaginábamos hace 30 años.

177H

Y sin embargo, estas posibilidades maravillosas las administramos a menudo a través de aplicaciones y foros a los que entramos utilizando «nicks», alias, sobrenombres, etc. Necesitamos preservar nuestra intimidad cuando hablamos e intercambiamos confidencias con gente que no conocemos de nada. Lo que sería impensable (o muy complicado) en una cafetería o en un parque, el anonimato con el que nos parapetamos tras la tecnología nos anima a ello. En cierta forma nos abrimos al mundo con un disfraz, nos limitamos al tiempo que nos creemos más libres.incomunicado

No soy un crítico de los chats, los foros, para nada. He conocido en ellos a personas estupendas que ahora son grandes amigos. Pero siempre llegó el momento de enfrentarse a un punto de inflexión: el cara a cara. Y aquí vuelvo al inicio de esta nota. En cuanto apagamos el dispositivo, debemos afrontar nuestro modo de comunicación natural. Ya sé que ahora hay reuniones de cafetería con todo el mundo «smartphone» en mano. Es inevitable. Sin embargo el  momento clave siempre llega, tarde o temprano.

cara a cara Somos lo que comunicamos. Nuestra presencia, el tono de voz, nuestro vocabulario, nuestros gestos y lenguaje no verbal. No hay tarjeta de visita ni currículo que supere a esta carta de presentación. Ya podemos llevar el mejor traje, el vestido más caro o invitar a la otra persona al restaurante de moda, que si nuestra manera de comunicar no le convence, habremos pinchado en hueso. No habrá nicks, ni icons ni memes. Es la hora de la palabra.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*